UN ESCÁNDALO INNECESARIO, ORIGINADO POR “LA COSTUMBRE” Y NO EN BASE A LA LEY (CASO DE LOS (AS) DIRECTORES (AS) DISTRITALES Y REGIONALES).

UN ESCÁNDALO INNECESARIO, ORIGINADO POR “LA COSTUMBRE” Y NO EN BASE A LA LEY (CASO DE LOS (AS) DIRECTORES (AS) DISTRITALES Y REGIONALES).

Por Felipe Morel

Si los “propuestos” hubieran sido designados como asesores de los /as actuales Directores (as), previa evaluación de trayectoria y méritos profesionales, no se viola la constitución ni la ley, evitándole así un escándalo innecesario al gobierno.
Quienes se han opuesto a los(as) actuales, lo han hecho porque desconocer la ley “le conviene, políticamente”, por un asunto del vergonzoso clientelismo político. Es bien sabido.
La Ley General de Educación 66-97 y su reglamento de aplicación, el Estatuto del Docente, son los instrumentos legales que rigen el sistema educativo dominicano. Ellos dicen claramente cómo se designan esos cargos (administrativo-docente) de Directores (as) Distritales y Regionales. No son nombramientos; son ascensos o promociones, por eso la terna y no quien tenga la calificación más alta. Lo que la ley establece, no puede ser ilegal.
Veamos:
El artículo 73 del estatuto establece que ambos cargos son administrativo-docente.
El artículo 10 de ese estatuto dice, textualmente: “Los cambios de clasificación, cargo o categoría se efectuarán por concurso, según se requiera en cada caso, de acuerdo a lo establecido en los artículos 139 y 140 de la Ley General de Educación 66-97.
El artículo 139 dice así: “Los cargos administrativo-docentes y técnico-docentes de los diversos niveles del sistema educativo público, serán servidos previos concursos de oposición, o por oposición y méritos profesionales”.
Párrafo (del art. 139): “La oposición consistirá en la aplicación de pruebas y exámenes para las personas que ingresen al servicio educativo. La oposición y méritos profesionales se utilizarán para los ascensos y promociones, y se tomará en consideración el desempeño en las labores que haya demostrado el aspirante”.
El artículo 140 se refiere a los nombramientos del nivel central, que es facultad del Poder Ejecutivo (por Decreto).
El artículo 115 de la ley 66-97, dice: “El Distrito estará a cargo de una Dirección Colegiada, compuesta por un Director y Directores adjuntos, los cuales serán seleccionados por el Secretario de Educación y Cultura de una terna propuesta por la Junta Regional de Educación y Cultura”. Es decir, que puede ser cualquiera de los de la terna, no necesariamente quien tenga mayor calificación, de no ser así, la terna no tendría razón de ser. El asunto es por mayores méritos docentes y mejor trayectoria. Eso lo explica todo, amén de que algunos con notas más altas NO tienen título docente y eso los descalifica, porque la ley exige título docente, de grado, para poder desempeñar esos cargos (ver literal “c” del artículo 133 de la ley 66-97).
Esos Directores (as) no son culpables de que quienes deban conocer la ley no la conozcan; de que quienes tienen el deber de defender la carrera docente no la defiendan y de que quienes tienen, no sólo el deber, sino la obligación de cumplirla no la quieran cumplir y pretendan desconocerla.

P.D.: Todavía hay tiempo de rectificar y evitar escándalos mayores, pues la carrera docente está plasmada en nuestra constitución vigente (artículo 63, numeral 5) y garantizada en el artículo 6 de esa misma constitución.

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