La satisfacción de buscar soluciones amigables

La satisfacción de buscar soluciones amigables

Por Alexis Rafael Peña.

Desde que tuve conocimiento de los Métodos Alternos de Solución de Conflictos (MARCs) comprendí su importancia para solucionar situaciones entre personas, grupos y sociedad. Ya que el conflicto no tiene lugares para escabullirse sin ser visto. Pero además, es muy importante para la dinámica del ser humano.

Los métodos alternos en variadas ocasiones han sido incomprendido hasta por personas y entidades estatales. Existen personas como por ejemplo profesionales de derecho que explican ser abanderado de la solución de conflictos sin acudir a los tribunales, pero en realidad es de la boca para afuera. Cuando tienen que aterrizar en las posturas de sus clientes obvian las vías alternas y prefieren irse al tribunal.

Lamentable. Si ellos lo que buscan es satisfacer a sus clientes, deberían ir a un Centro de Mediación para que su cliente sea satisfecho participando activamente en la solución de su controversia.

Pero no es así. Regularmente lo colocan contra la espada y la pared. Inician realizando notificaciones vía acto de alguacil con costos que ni su propio cliente entiende, pero que el profesional del derecho justifica sus honorarios con tan atrasada iniciativa.

A la fecha no comprendo. Porque tiene que poner al cliente en riesgo de gastar recursos y tiempo, si su conflicto es mediable o conciliable según la situación. Podrían sus clientes de manera independiente buscar mediación, claro que sí.

La satisfacción es lo que más me preocupa cuando estoy frente a una familia, vecinos, pareja, condóminos, compañeros de trabajo, etc. No para mí como mediador, sino para las partes. Al ellas buscar un consenso en sus conflictos es porque están satisfechas del servicio de mediación, de la persona mediadora y de ellos mismos. Además, son sus protagonistas.

Si los profesionales del derecho indujeron a sus clientes a dialogar sus controversias, también ellos sentirán satisfacción del deber cumplido. Los honorarios menos, pero cliente soluciono el asunto legal. Desde luego, este profesional será recomendado para otros futuros clientes.

Entiendo que ya es tiempo de abrirse a la mediación, conciliación, a la negociación, facilitación para abordar conflictos que muy bien podrían ser solucionados por un profesional certificado y formado para esos fines.

El arbitraje tiene años aplicándose en el sector comercial, industrial, construcción y otros. Así la conciliación en materia laboral. Este último es cuestionado hasta por los mismos autores que lo aplican a las partes.

Recordar que ningún cliente es dueño del conflicto. Debe ceder, para lograrlo tiene que ser bien asesorado por la persona que le asistirá, sea en la oficina jurídica, el tribunal o el Centro de Mediación.

Espero que en este mes de un año más de la Revolución de Abril del 65, podamos impulsar mecanismos pacíficos para solucionar conflictos sin insultos, armas y sin tribunales. Ya que somos capaces de tolerarnos y a la vez, de sostener diálogos para consensuar conflictos de manera satisfactoria.

No más un abril de 1965.

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